Crístofer

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Voz

Nací en Madrid durante los últimos minutos del día 20 de mayo de 1989. Por poco no llego a vivir en los Ochenta, pero chuleo de ello igual. Me crie cerca de la capital y más adelante acabaría viviendo en Salamanca, de dónde familiarmente provengo. Siempre he estado entre estas dos ciudades, por lo que me gusta decir que soy de ambas. Desde que tengo uso de razón he tenido inquietud por analizar musicalmente toda canción y sonido que pasase por mis oídos y, por supuesto, por canturrear TODO y a todas horas. Aún conservo una cinta de cassette casera donde, con 4 ó 5 años, estoy cantando la voz, los coros, y las partes instrumentales (sí, todo a la vez, no me preguntéis cómo) de aquel disco de la Pausini que lo petó aquel año. No lo hacía nada mal a pesar de mi gangosa voz de pito y mis constantes anginas. ¡¡Y sin autotune!!

Con el tiempo, mi lado más introvertido y tímido se hizo notar: dejé de cantar delante de la gente, aunque por suerte llegó a mis manos un teclado con el que durante aquellos años seguí desarrollando autodidácticamente mi inquietud musical. Nunca pude ir al Conservatorio, pero siempre estudiaba cómo podía. Mi adolescencia no fue muy guay que digamos, pero la música siempre fue mi gran refugio. A partir de los 16 diría que fue cuando me empecé a dar cuenta de que me gustaba demasiado cantar. Me tiraba tardes enteras practicando, descubriendo mi voz, frustrándome y volviendo a empezar… una y otra vez… olvidándome hasta de comer. (¡Gracias, vecinos!). Recuerdo que por aquellas, me flipaban los temas del AOR ochentero, y gritaba como una grulla poseída (o sea, muy mal) temas de Leo Jiménez, Mónica Naranjo y Céline Dion mientras me dejaba mis primeras melenas de leche y, entre alguna que otra balada romántica, desfogaba mi odio adolescente al universo con el soul y el heavy metal (¿veis por qué he dicho “Gracias, vecinos”?)

Con 18 años y ante la necesidad vital y personal de trabajar y ser independiente, se me ocurrió probar suerte en una orquesta, siendo en la Orquesta Kronos, de Salamanca, la primerísima vez que canté profesionalmente en mi vida. A pesar de ser una formación con cierto renombre y nivel por tierras charras, me dieron la oportunidad de poner a prueba mis ganas de trabajar y mi potencial. Allí estuve 8 años, donde aprendí y crecí muchísimo a nivel musical, escénico y personal. Pasé de ser un niño vergonzoso a coger rápidamente seguridad y descubrir que no sólo me gustaba demasiado el escenario sino que me sentía sorprendentemente a gusto en él, siendo aquella timidez, tan notoria por aquella época, algo que desaparecía allí arriba. Me dieron mucha caña y a la vez me dejaron ser yo mismo, dándome plena confianza para, en muchas ocasiones, hacer, deshacer y llevar las riendas de la banda en directo siempre que las circunstancias lo pedían, asumiendo con los años el papel de frontman principal y más adelante el de la dirección vocal. Siempre estaré agradecido por las tablas que adquirí allí durante aquellos primeros años.

Musicalmente, siempre he sido muy ecléctico, y paralelamente a este trabajo, seguí estudiando y cantando en proyectos de todo tipo. En Hydra hacíamos una especie de rock progresivo melódico y llegamos a grabar algunos temas interesantes de los que fui co-autor. Con Arturo de Jesús grabé varios temas bajo el nombre de Majestic Blue, un proyecto alternativo por amor al arte donde mezclábamos el rock melódico con sonidos electrónicos y el synth pop. Ahí di rienda suelta a la experimentación vocal y compositiva en el estudio y al aprendizaje de los programas de grabación; realizando dos álbumes cuanto menos curiosos. En Madrid, retomé mis orígenes hardrockeros y giré con la banda Punto de Mira en su última etapa.

He colaborado también con bandas como How are Blues, con quienes giré por Francia; con Power to the People, tributo a Tower of Power con temas propios; o Morgans, banda de funky donde me encargaba de los coros.

En Salamanca, fui cantante titular de la Big Band de la Universidad durante varios años y, durante mi reciente etapa de estudiante de Musicología, realicé Jam Sesions de corte jazz, neo-soul, funk y flamenco-fusión junto a mi compadre musical Juanma Montoya.

Mi formación no ha dejado de ser principalmente la inquietud y la experiencia, pero a éstas se ha sumado mucha gente. Estudié técnica vocal avanzada con Fernando García Escudero en Madrid durante 3 años intensivamente. Adicionalmente, he recibido clases de canto de Cris López y Leo Jiménez; y masterclass musicales de Mili Vizcaíno, Mayte Alguacil, Bobby Martínez, Miguel Blanco y Nadia Washington. Chema Corvo, en Salamanca, se encargó de echarle paciencia y ayudarme con el piano; pero en vista de que cantar me tiraba demasiado más, hizo más bien lo propio con la armonía.

Ocasionalmente, también he sido profe de canto a nivel particular; de coro en escuela de música y de improvisación en el conservatorio. En estudio he realizado varias colaboraciones, tanto detrás del micro como en la dirección.

Mi primera incursión en el ámbito más extensamente escénico fue con la ópera rock Jesucristo Superstar, realizada en Valencia en 2010 y 2011, en una versión escenificada de la mano de Obvio Producciones y protagonizada por Leo Jiménez, donde fui parte del elenco y aprendí muchísimo. Años más tarde, también junto a Leo, volví a participar en una versión “concierto sinfónico” de la obra interpretada en Asturias y en Madrid, dirigida por el Maestro Pepe Herrero y producida por la musicóloga asturiana Marta Sarabia, siendo la primera vez que en España se interpretaba en directo con toda la orquesta sinfónica sobre el escenario. Y eso ocurrió en Avilés. Mola, ¿eh?

Recientemente he trabajado en el espectáculo Forever King of Pop, donde soy cover oficial; y he estrenado junto a Nathaly Salím el proyecto de producción propia The Béyà-vu experiencie, presentado en el teatro Nuevo Apolo, donde hago la función de cantante, director de coros y vocal coach.

Actualmente resido en Madrid, donde con paciencia y constancia intento buscar hueco entre tanta jungla musical. Aunque durante la temporada estival estaré disfrutando de las preciosas tierras asturianas y sobre todo de su gran público con mis compañeros de Versión Original, con los que he tenido la suerte de empezar a trabajar.

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias. Se me da fatal resumir =D

¡¡Nos vemos en los praos!!